Albóndigas marineras
Para: 4 personas
Tiempo de elaboración: Más de 60 minutos
Dificultad: Media
Calorías: 560
Ingredientes:
- 700 g pescadilla (sin cabeza)
- 2 cebollas medianas
- 1 diente ajo
- 250 g chirlas
- 8-10 mejillones
- 1 loncha jamón serrano de unos 75 g
- 1 huevo
- 50 g harina
- 3 cucharadas nata
- 4 cucharadas aceite
- 25 g mantequilla
- 2 cucharadas perejil picado
- 1 chorro vino blanco
- sal
- 1 hoja laurel
- pimienta blanca
Preparación:
- Limpiar las chirlas con doce horas de antelación y cubriéndolas de agua salada.
- Pelar la cebolla y el ajo y picarlos.
- Cortar el jamón en cuadraditos pequeños.Rehogar en una sartén estos ingredientes con la mantequilla hasta que se vuelvan trasparentes.
- Retirar del fuego.
- En una cazuela con agua, sal y una hoja de laurel escaldar la pescadilla dejándola cinco minutos tapada.
- Retirar y dejar escurrir.
- Pelar el pescado para obtener la carne bien desmigada y reservar en un cuenco.
- Añadir un huevo batido y salpimentar.
- Espolvorear el perejil y remover con una cuchara de madera.
- Agregar la harina suficiente para lograr una masa compacta y formar con ella pequeñas albóndigas.
- Rebozar en harina
- En una cazuela baja con aceite de oliva, freir las albóndigas suavemente.
- Cuando estén doradas por ambos lados, agregar la cebolla guisada y mover cuidadosamente la cazuela para que no se pegue.
- Pasados cinco minutos, incorporar las chirlas y los mejillones a la cazuela y rociar con el vino.
- Dejar cocer a fuego lento y tapar hasta que se abran todas las conchas.
- Es recomendable dejar reposar este plato una media hora antes de servir y retirar las conchas vacías de los mejillones.
Conocer Asturias
«La arquitectura asturiana refleja su historia y tradiciones. Los hórreos, construcciones de madera utilizadas para almacenar grano, son emblemáticos de la región y se pueden encontrar en muchos pueblos asturianos. Los palacios y casonas señoriales también son comunes en el paisaje asturiano, testimonio de la antigua nobleza y riqueza de la región.»
